Con el proyecto final de carrera terminado, la memoria terminada y corregida, los papeles de la beca Leonardo en mi poder y rellenados correctamente y todas las notas que faltaban en actas, creo que es momento del miedo. Hasta ahora no había tenido tiempo para pensar en nada más que: “quiero terminar ya el proyecto”, “no llegan los putos papeles de la beca”, “madre mía que no termino el proyecto” y demás pensamientos “positivos”.
A falta de un par de firmas de mi director de proyecto (que está en Cartagena, tocatelos… para una vez que de verdad necesito que esté aquí) que se completarán el miércoles y que me ponga la nota el mismo miércoles ya sólo me queda pensar en la locura que va a empezar en 4 días.
Recapitulemos, noviembre del 2008, veo en la web de la Facultad un anuncio para ir con una beca Leonardo a trabajar en “spring” a Finlandia. Me lo pienso como 15 minutos y decido echar el CV y una carta de motivación. Meses antes ya había tomado la decisión que quería terminar la carrera en abril más o menos y largarme a trabajar con una Leonardo fuera unos seis mesecitos para volver con un inglés del copón y poder irme a trabajar fuera de España.
Desde ese día han pasado algunas cosillas, una me cambió radicalmente la vida, sin embargo 7 días después, cuando más hundido estaba llegaron noticias de Finlandia, ya me había olvidado por completo, sólo podía pensar en lo desgraciado que era y como por arte de magia apareció el amigo Rob, no sé si me salvó la vida, pero desde luego puedo afirmar que el 2009 empezó con la peor noticia que podía recibir (a excepción de la muerte de algún ser querido) y curiosamente las cosas empezaban de nuevo a nivelarse una semana después. No voy a ponerme filosófico, pero desde luego a mi me da que pensar.
Me estoy yendo por las ramas, volvamos a lo nuestro. El 24 de Enero comenzó una odisea que está a punto de terminar, la verdad es que realizar un proyecto final de carrera contrarreloj, teniendo un acuerdo con una Universidad de Finlandia para trabajar, con la posibilidad de no terminar a tiempo ha sido bastante estresante. Yo suelo trabajar de maravilla bajo presión (sí, soy así de imbécil) y esta era la ocasión para demostrarlo, acostarme a las 3/4 de la mañana haciendo el proyecto ha sido la tónica de estos últimos 30 días. Todo con un objetivo, ser Ingeniero en Informática antes del día 7 de Marzo.
Así que hoy ha sucedido, he leído el mail de mi director dándome luz verde para entregar mi proyecto y ya podía respirar tranquilo, de repente, el estrés ha desaparecido pero… ¿qué es esa sensación? ¡Ah si! Es miedo… pero vamos a ver Marcos, ¿qué leches te pasa? ¿Finlandia? ¿Pero tú estás bien de la cabeza? La respuesta llegará en unos pocos días, pero ahora mismo no parece que mi salud mental sea la de un ingeniero, creo que estoy loco. Irme a un país absolutamente diferente a España, con un clima totalmente opuesto y a convivir en una casa con dos personas que no conozco de nada, que pueden ser desde un par de cerdos a un par de sosos, pasando por unos chinos guarros (adorado viaje a Ginebra) o unos pies sudaos guiris (adorable viaje a Londres).
Al menos me voy a trabajar, con un sueldo normalito que me va a permitir vivir bastante bien y sin duda la experiencia promete. Por ahora sólo me han dado facilidades desde Finlandia, pero no sé si estoy deseando llegar allí o meterme debajo de la cama y ponerme a llorar.
A partir de ahora el blog volverá a cobrar vida, hablaré de Rob, Denise, Pau y de mis futuros compañeros de piso y trabajo, de Cris, de los amigos de Cris y de cualquier cosa que merezca la pena, a ver si estos días saco algo de tiempo (juas) y hago algún cambio al blog para llegar preparado.
Estoy acojonado.