Macbook: primeras impresiones
Después de probar mi nuevo Macbook durante 3 días ya puedo dar mis primeras impresiones, no sólo por el portátil en sí, sino por todo lo que Leopard trae consigo.
Desde el primer día que vi el diseño del nuevo Macbook debo decir que lo odié, no me gustó nada, sin embargo a estas alturas debo admitir que me parece tremendamente bonito. El tacto de la carcasa de aluminio es genial y realmente da gusto tocarlo. El diseño en general una vez se tiene delante es bastante bueno. El trackpad merece mención aparte, personalmente me parece una maravilla, la sensibilidad es tal que no se hecha en falta el ratón. El tema de ser multitouch… bueno, lo comprendo y lo respeto, pero desde luego tengo dudas sobre mi utilización del trackpad con tres y cuatro dedos.
Hablar de la batería es como hablar de otro mundo. Por poner un ejemplo, hoy desde las 9:30 hasta las 14:00 he tenido el Macbook funcionando a pleno rendimiento y la batería ha aguantado como una campeona. La autonomía es brutal incluso utilizándolo con wifi + itunes + vmware… uno de los mejores puntos del Macbook sin ninguna duda.
Las quejas vienen por donde siempre, sólo 2 entradas USB (sí, yo he llegado a utilizar 4 a la vez) y esa salida de video extraña made in Apple que requiere de un adaptador específico. Si hablamos del peso, debo decir que no es excesivo, pero realmente no he notado la ligereza que creía iba a notar.
El teclado retroiluminado (sólo en el modelo de 2′4Ghz) y el display para ver la carga de la batería son esas pijadas que no resultan necesarias, pero que le dan un toque diferente a cualquier otro portátil. Si hablamos de la pantalla decir que es glossy a más no poder, es muy brillante y desde luego aunque se obtengan colores más vivos puede resultar un incordio ver bastantes reflejos. Hasta este momento nunca me había planteado el porqué de las pantallas matte, desde luego poder elegir entre ambas sería perfecto.
Vayamos a otros temas más propios del sistema operativo. Para gente que viene de Windows como yo, la cosa es complicada al principio, pero con unas pocas horas o como mucho un par de días ya empiezas a cogerle el gusto. La tecla “comando” que parece ser el equivalente a la tecla de Windows pero que realmente no tiene nada que ver es sin duda uno de los principales errores que tenemos si venimos de Windows.
Los cuatro escritorios, abrir aplicaciones en cada escritorio según prefieras, la facilidad de conectar en red con otro Mac, la simplicidad a la hora de instalar/desinstalar, la increible virtualización de Windows (en mi caso con VMWare), la facilidad a la hora de copiar imagenes, la sincronización con Google, las enormes posibilidades de configuración para cualquier cosa… simplemente increible.
Yo antes no creía, ahora sí.




