Pasen, pasen, no sean vergonzosos
En anteriores capítulos dije que os mostraría dónde vivo, así que aprovechando que he comprado una nueva cámara de fotos (ya contaré en otro post) me he puesto manos a la obra y he tirado unas cuántas fotos (que lo sé Joan, no son dignas xD, pero es lo que hay por ahora) a mi casa. No a mi habitación, más que nada porque está hecha una auténtica porquería, pero no os preocupéis que más pronto que tarde la podréis ver.
Esto es lo primero que os vais a encontrar al llegar a casa, un precioso adorno navideño que ahí continúa, pero oye, es nuestro símbolo, así que no se puede quitar por nada en el mundo.
