Cambio de aires
Hace poco más de dos meses que no escribo nada, realmente voy a dar la excusa de siempre, que he estado ocupado, que tenía muchas cosas que hacer, lo típico. La realidad es que estuve 10 días en Estados Unidos a principios de diciembre y que mi final de año y comienzo del nuevo ha sido el peor de la historia, así que básicamente mi ánimo para escribir ha sido completamente nulo.
En estos dos meses han pasado muchas cosas, una horrible y el resto en la línea, pero hoy toca hablar de lo mejor que me ha pasado.
Justo un día antes de irme a Estados Unidos (27 de noviembre) me lancé a la locura y eché una solicitud para hacer una beca Leonardo en Finlandia. Hasta el viernes pasado no supe nada, de hecho ya me había olvidado, así que cuando recibí una llamada de un número raro y empezaron a hablar en inglés directamente les colgué creyendo que era spam. Al rato un amigo (Raúl) me dijo “¿Y si eran de la Leonardo?”, en ese momento me puse blanco, busqué el número de teléfono y… efectivamente, eran de Finlandia.
Así que por la tarde escribí un mail al coordinador de Finlandia, el lunes me contestó pidiéndome una hora para poder llamar y a eso de las 12:35 hora española me estaba llamando de nuevo. Mi primera entrevista telefónica y además en inglés, el miedo era obvio. La cosa al final no fué mal del todo, no voy a decir que fué ambrosía, pero tampoco un desastre, al final quedamos que me volvería a llamar para darme el veredicto final.
Hace exactamente 24 horas recibía de nuevo la llamada desde Finlanda para decirme que todo estaba correcto y que me esperaban allí en marzo, así que en poco más de 40 días escribiré desde Finlandia en un cambio de aires de unos 6 meses.
Si alguien no cree en el karma, debo decir que parece que existe o al menos las cosas buenas y que realmente necesitas aparecen casi por arte de magia en tus peores momentos, necesitaba salir de aquí como fuera, intentar evadirme, despejarme un poco y, desde luego, esta estancia de medio año en Finlandia me va a venir genial.