Españoles en el mundo

Estaba yo esta mañana en el banco intentando pagar el mes de Agosto de mi nueva casa finesa cuando la mujer que me estaba atendiendo ha iniciado una típica conversación de banco de pueblo:

- “¿Y esto que país es?”
- “Finlandia” 
- “¿Y cómo que te vas tan lejos a estudiar?”
- “La verdad es que no me voy a estudiar, vivo allí”
- “Vaya, ¿así que eres uno de esos Españoles en el Mundo no?”

Que curioso, nunca se me había ocurrido pensar de esa forma, simplemente soy un tipo que por una o por otra ha terminado fuera de su país. Bueno Marcos, tampoco te pases que apenas has estado allí 4 meses y total, sólo vuelves hasta Enero. Ya, pero bueno, volver a España no es algo que vea ahora mismo como una opción, igual las circunstancias cambian hoy o mañana o dentro de 4 años, pero por ahora no es una opción.

La cuestión es que hoy quería contar como he llegado hasta aquí y quien tiene la culpa de todo esto, no es una casualidad y desde luego no puedo decir que no lo haya preparado, si que llegó en el mejor momento por todo lo que me rodeaba cuando me fui en Enero, pero todo llevaba cocinándose desde Mayo/Junio.

¿El culpable? Pablo. No hay otro, simplemente él. Todo el mundo necesita una motivación, algo extra que te impulse a hacer las cosas con más ganas, la mía fue ver como Pablo conseguía un trabajo en Dublín por el que la gran mayoría mataríamos. Había estado cegado hasta entonces, mi futuro no podía pasar por España, vale podía hacer como casi todos, meterme a una consultoría o a cualquier sitio en el que me explotaran cobrando una miseria pero a cambio seguiría en mi país con mi novia, mis amigos, etc. El día que me enteré que Pablo se iba a Dublín empecé a programar mi futura vida.

Lo primero que iba a tener que hacer era mejorar de forma notable mi inglés y así fue como me apunté al curso de inglés oral intermedio de la UPV, una gran elección ya que me permitió soltarme (más o menos) a la hora de hablar. Mi gran plan pasaba por terminar la carrera en el primer semestre, durante esos 6 meses mejoraría mi inglés y buscaría algún trabajo por Dublín para empezar en Marzo. Pero algo cambió.

Me enteré que existía algo llamado “beca Leonardo” y que era sin duda alguna lo que estaba buscando, una beca de 6 meses en el extranjero para trabajar en alguna empresa, no me exigirían demasiado ya que iría de becario y podría centrarme en lo que realmente necesitaba, mejorar el inglés. Así fue como un 25 de Noviembre vi un anuncio en la web de la Facultad de una beca Leonardo en Finlandia, el día 27 ya envié la solicitud y todo quedó ahí.

De Finlandia no llamaban, el tiempo pasaba y la idea de terminar la carrera en Marzo comenzaba a ser una utopía, llegué a plantearme retrasar mi magnífico plan hasta verano y entonces sucedió, una llamada de Finlandia estaba a punto de cambiar mi vida muy rápidamente. Al final terminé la carrera en Marzo no sin antes sufrir durante 40 días la mayor de mis pesadillas, trabajar día y noche en mi proyecto. El 5 de Marzo pasé de ser un simple estudiante a ser un nuevo Ingeniero y el 7 de ese mismo mes ya estaba pisando Finlandia, el plan se había cumplido a la perfección.

A día de hoy sigo teniendo mis planes para el futuro, mi madre siempre me dice que debo tener un 2º plan por si el 1º falla, por ahora he tenido suerte y el primer plan siempre ha funcionado y la única vez que falló debo decir que ha terminado ayudándome, no deja de ser paradójico, quería encontrar un trabajo con el que hacer el proyecto final de carrera para poder terminar la carrera en Marzo, no encontré nada y tuve que hacerlo sin cobrar con un profesor para el que había estado trabajando, al final gracias a ello pude terminar en el plazo que tenía programado, incluso un mes antes. 

Hasta que esos planes fallen seguiré siendo uno de tantos Españoles en el Mundo, por ahora en Finlandia, en el futuro ¿quién sabe?.